Mostrando entradas con la etiqueta Críticas de actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Críticas de actualidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de mayo de 2013

El Gran Gatsby


El Gran Gatsby (The Great Gatsby)
Director: Baz Luhrmann
Guión: Baz Luhrmann, Craig Pearce (basada en la novela de F.Scott Fitzgerald)
Reparto: Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Isla Fisher...
Año: 2013
Duración aproximada: 143 min.

Después de abrir el festival de Cannes de este año y de contar con una de las campañas publicitarias más grandiosas que se han visto por Madrid, El Gran Gatsby  llegó a nuestras pantallas y, como estaba previsto, está siendo todo un éxito de taquilla. La nueva película de Baz Luhrmann, el amante de la hipérbole cinematográfica, era, sin duda, una de las que más expectativas habían levantado en el inicio del verano de éxitos que nos espera. Pero se ha quedado en eso, expectativas.
Seguro que el zombie de Scott Fitzgerald no habría apostado nada a que su novela más conocida, su obra maestra, iba a ser adaptada al cine por el hombre que hizo Romeo+Julieta o Moulin Rouge. Pero así ha sido, tanto con sus cosas buenas como con sus cosas malas. 


Entre las cosas buenas se encuentra, sin ninguna duda, la estrambótica y rompedora visión del director a la hora de enfrentarse a una obra de tal magnitud. Esto se pone de relieve sobre todo en el primer acto de la película. Tobey Maguire sabe darle a su personaje esa complicidad necesaria con el público, esa sensación de "estar dentro y fuera a la vez" en palabras de Nick Carraway, esa ampliación del término sujetavelas a todas las relaciones sociales. Y hay que reconocer lo bien que funciona eso para introducirnos en la fusión temporal y cultural que suponen las fiestas de Gatsby. 
En esas fiestas es donde Luhrmann se desata y pone toda la imaginería visual en una puesta en escena con una impecable escenografía y una ambientación digna de mención. La licencia poética de meter a Jay-Z o similares entre la selección musical de Gatsby no choca tanto como uno pudiera esperar de antemano e incluso se llega a disfrutar en su conjunto.
Es así, mediante el traqueteo de una fiesta a otra, como van pasando los minutos hasta que llega EL MOMENTO. Rhapsody in Blue se acerca a su apoteósico crescendo mientras Tobey Maguire se topa con un desconocido. Un desconocido que todos conocen. DiCaprio alza la copa y el Gran Gatsby entra en escena. Bravo. Digo que este es EL MOMENTO por dos cosas. La primera: porque con sólo esta escena podría decirse que Luhrmann ha sabido captar la esencia de la novela, la esencia de Gatsby. Y la segunda: porque es el momento en el que la película toca techo y empieza a rodar cuesta abajo, primero despacio y luego a una velocidad descontrolada. Y es bastante triste decir que una película de dos horas y media toca techo a la media hora. Hasta aquí la parte buena de la crítica y la parte buena de la película. Pasemos a la parte no tan buena. 


El personaje que recrea DiCaprio es verdaderamente soberbio y su trabajo merecería un reconocimiento de una jodida vez. Dejando a un lado que se ha puesto cebón la caracterización (que ayuda mucho) sabe dotarle de una tridimensionalidad que no tiene ningún otro elemento de la cinta. Tobey Maguire se esfuerza y un servidor le tiene mucho aprecio por lo que no diría nada malo de su actuación, pero he de reconocer que si no te va demasiado solo verás un trasunto de Peter Parker más amanerado de lo normal pero con todas sus muecas y tics característicos. Carey Mulligan esta ahí, conviertiendo un personaje odioso en un personaje asquerosamente odioso. No sé si alabar su trabajo o no y ese es el problema, que no transmite nada. El resto del elenco está aprobado y poco más, tampoco se puede uno explayar con ellos. 
Como decía, esta es la parte de la relación homosexual entre Gatsby y Nick, bastante creíble ya que Maguire y DiCaprio son amigos fuera del estudio. Pero también es el inicio y el desarrollo de la trama ¿amorosa? de turno y el instante en el que las carencias de Luhrmann salen a flote. Según avanza la historia hay menos marcha, menos grandilocuencia, menos artificio... y el bueno de Baz se pierde. Da la sensación de que él quería hacer las fiestas y el resto le daba un poco igual así que lo soluciona con soporíferos diálogos, repeticiones de la misma conversación en diferentes lugares y planos de linterna verde la dichosa lucecita verde. Empieza a detonar el edificio tan lujoso que se había construido al inicio y se le va de las manos.

El polvo de los escombros y el desastre generalizado del director tienen como culmen un último acto deplorable. Malo de narices. No sabría bien cómo explicar que, a pesar de que es cuando TODO lo importante pasa, sientes que no está pasando absolutamente nada. Notas el aburrimiento hasta en los propios actores, cansados de mantener diálogos que no cuadran con el enfoque inicial de la película y que no transmiten nada. Todo esto en un final estirado y anticlimático que no te importa aunque pongas todas tus ganas en ello (y mira que lo intenté). Al igual que hay películas que saben remontar en su final y mejoran la experiencia en general, también puede pasar lo contrario: que un final pésimo acabe haciéndote olvidar de todo lo que te había gustado hasta el momento. Tristemente, el director vuelve a dejar claro cuál es su habitat natural, a la larga el único en el que sabe trabajar medianamente bien.

En conclusión, El Gran Gatsby no es una mala película: tiene una factura excelente y su dosis de atrevimiento funciona a las mil maravillas. Pero tampoco es una buena película: la adaptación en papel está mal hecha y según desciende la espectacularidad, desciende la calidad y el interés por la trama. 
Baz Luhrmann es un poco como Gatsby. Sabe dar las mejores fiestas y te mueres por conocerle pero a la hora de la verdad... pues no es para tanto.


Valoración: 6,5/10

miércoles, 1 de mayo de 2013

Iron Man 3


Iron Man 3
Director: Shane Black
Guión: Drew Pearce, Shane Black
Reparto: Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Ben Kingsley, Guy Pearce, Rebecca Hall, Jon Favreau, Ty Simpkins...
Año: 2013
Duración aproximada: 130 min. de epicidad

(Es posible que se me haya escapado algún Spoiler pero si no has visto Iron Man 3 mereces algún tipo de castigo)

Erase una vez un planeta triste y oscuro en el que hace 5 años (SÓLO 5 años) un señor llamado Jon Favreau hizo la primera película de Marvel Studios como tal. Por primera vez, Marvel se "desligaba" de otras productoras (Columbia, 20th Century Fox o Universal) con las que llevaba unos diez años trabajando en películas que, salvo contadas excepciones como el Spider-man de Raimi o los X-men de Singer, no pasaban de blockbusters chusqueros y sin mayor aliciente que el de hacer dinero. Pero Tony Stark llegó rompiendo con todo eso. Y el Universo Marvel nació.
Desde ese día la denominada "Fase 1" de Marvel se desarrolló con éxito de taquilla y crítica (algunas más, otras menos) hasta culminar en el summum del frikismo comiquero que fueron "Los Vengadores". Ahora, la "Fase 2" comienza de la única manera posible: con Tony Stark dando caña por todo lo alto.

En esta ocasión el relevo (y el reto) de continuar con la trilogía del hombre de hierro pasa a Shane Black, el guionista de Arma Letal y El Último Boy Scout que saltó a la dirección con la poco conocida e infravalorada Kiss, Kiss, Bang, Bang. El reto no era tanto superar a la "normalita" Iron Man 2 sino no quedar demasiado eclipsada bajo la enorme sombra del árbol Vengador. Y llega Shane y lo hace. Y su árbol crece tan alto como el de Whedon. Iron Man 3 no sólo supera a sus dos predecesoras sino que, al igual que la primogénita, reinventa el género dándole una vuelta de tuerca más, alejándose de lo visto en Marvel hasta ahora y sabiendo diferenciarse del omnipotente Caballero Oscuro de Nolan.


Según dicen, toma como punto de partida la saga Extremis de los cómics escrita por el magnífico Warren Ellis. A mi modo de ver, toda la trilogía se ha basado en los conceptos y el tono plasmado por Ellis en esa saga y la que la sigue: Ejecutar Programa. Lo único es que esta vez entra en juego el concepto del Virus Extremis en sí y los personajes (más bien sus nombres) de la mencionada trama. Y eso es lo que más hay que aplaudir a Drew Pearce, el guionista, y a Shane Black: que construyen una historia a partir de unos cómics pero totalmente diferente a la de dichos cómics. Así pues, tenemos el mejor guión marvelita hasta la fecha.

En Tony Stark 3 Iron Man 3 encontramos una historia de Tony convirtiéndose en Iron Man y no construyendo a Iron Man, en la que los acontecimientos vividos hasta el momento existen y tienen una gran importancia en el crecimiento del personaje. Y yo creo que eso se refleja claramente en un detalle tan crucial como quitar AC/DC de la ecuación. No utilizar esos fuegos de artificio exagerados que tanto gustaban y con los cuáles habría contentado fácilmente al público. Ya no hay un Tony Stark calcado una y otra vez que sí, tiene mucha gracia, pero habría estancado (de nuevo) al personaje. "Esto no es Iron Man 2" parecen decir Eiffel 65 en los títulos de inicio, y yo lo aplaudo.


El gran villano de la función es la fantástica revisión de Aldrich Killian encarnado por un Guy Pearce con mucha energía que, en palabras de un amigo mío: "es aquel error de Nochevieja al que las circustancias impidieron hacer caso, que deja una de las secuencias de origen de villano más curiosas hasta la fecha: ese momento de soledad del traspaso de año como determinación del futuro". Los otros secundarios cobran por fin el protagonismo merecido; Happy está más gordo y tiene más personalidad; Rhodey coprotagoniza la fase buddy-movie de la cinta que tan bien se le da a Shane Black y en la que Don Cheadle demuestra por qué su entrada en la saga fue un acierto absoluto (aunque nos deja con ganas de más Iron Patriot); y Pepper Potts traspasa su carácter del papel al campo de batalla teniendo esos minutos gloriosos de metraje que se le escaparon en las anteriores. La peor parada de la fiesta es Maya Hansen, personaje con una confusión mental muy patente en sus decisiones que acaba importando poco o nada al espectador, una pena. 
Mención aparte merece el Mandarín, del que solo diré que para mí supone un giro fantabuloso que merece mucho la pena disfrutar y al que Ben Kingsley aporta todo su genio. Memorable.

Y por supuesto, ahí está de nuevo Robert Downey Jr. El único e inimitable Tony Stark. La mejor elección de casting de la década. No puedo ser imparcial hablando de este señor que aquí eleva a su personaje a la categoría de héroe. Su guión tiene una gran importancia en esto pero en la boca de otro nunca sería lo mismo. Solo puedo quitarme el sombrero y esperar a verle de nuevo. Sobresaliente.


En conclusión, es una película redonda. Tal vez la más redonda de toda la trayectoria de Marvel y sin duda la mejor de la trilogía. Tiene un planteamiento original, un primer acto adictivo e impresionante que te sienta en la butaca y te dice "Voy a hacerte flipar", un segundo acto profundo y admirable en el que el héroe crece como persona junto a una idea genial encarnada en un niño, y un tercer acto de acción apoteósica marca Marvel que cierra con un final digno del mejor cómic del caballero enlatado. Shane Black y su Iron Man 3 pasan a la historia del cine superheróico y nos enseñan al verdadero Iron Man (y a sus 42 MARKs).

Valoración: 10 
¡Excelsior!

P.D.: Por cierto, la mejor campaña de marketing de Marvel hasta la fecha. Yo que pensaba que se estaban pasando con los trailers y los carteles y luego me la juegan con lo del Mandarín. Ese póster de Ben Kingsley gangsta es desde ya un icono del humor. Digno de elogio. 

P.D.2: ¡Y esos créditos finales! Ma-ra-vi-llo-sos

lunes, 29 de abril de 2013

REW: Caballo de Batalla (War Horse)

AVISO: Con esta entrada empieza la sección de resurrecciones del blog (indicada con REW en el título), donde recuperaremos las entradas más celebres de todos los tiempos.
(REW es de Rewind)


Entrada publicada el 20/05/2012

Caballo de Batalla
(War Horse)
Director: Steven Spielberg
Guion: Lee Hall, Richard Curtis, Michael Morpurgo(autor de la novela)
Reparto: Jeremy Irvine, Emily Watson, Peter Mullan, Niels Arestrup, Tom Hiddleston, David Thewlis, Benedict Cumberbatch, Celine Buckens, David Kross...
Año: 2011
Duración aproximada: 146 min.



Las cosas claras, Caballo de Batalla (War Horse) es una película que no me ha gustado. Es más, aún sigo preguntándome cuál es la razón de que exista y que, además de eso, haya estado nominada a los Oscar. De todas formas, no quiero hacer una crítica al uso, sino que voy a contaros por encima la película (así no la tenéis que sufrir) comentando los aspectos positivos y negativos que contiene, y dándole algo de humor al asunto. Así que vayamos por partes:

La película comienza con la historia de Albert, un niño que no tiene amigos se maravilla con un caballo al que va a ver constantemente a lo largo de su juventud. Cuando se hace mayor, su padre, - el granjero con la voz de Cole del Infamous (Ps3) -, compra ese caballo por mucho dinero en un acto de borrachera máxima compasión y cariño, lo que vuelve loco de alegría al ya no tan niño Albert, que llama al equino Joey. Pero no emociona tanto a la mujer de la casa - que es la prima del alto de los Morancos - porque tiene miedo de que no puedan poner a trabajar al caballo y de que el casero - que es profesor de defensa contra las artes oscuras en Hogwarts -, les eche de su querida granja.

Hasta aquí la peli no va mal, tiene un inicio lleno de tópicos pero interesante que hace que te imagines cuál va a ser el tono familiar de la película. Pero continuemos.


Tal y como predijo Omaita la madre, el casero les quiere echar; pero el padre (que está cojo, por cierto) se empeña en sembrar un terreno duro y lleno de piedras. Para eso, el caballo tiene que trabajar, pero como es un caballo que solo sirve para que venga si haces el búho silbando (sí, es eso en lo que pierde el tiempo Albert) no quiere ponerse el arado en el cuello. Esto da pie a una de las escenas más ridículas de la película en la que el padre que está loco coge una escopeta y se dispone a matar al caballo; pero Albert se pone delante, creando un momento de tensión fílmica (¿Que hará el padre? ¿Le matará y acabará esta mierda de película?) por lo que el psicótico padre baja la escopeta y el chico convence al caballo para tirar del arado. Tengo que hacer un inciso para decir que Albert no para de hablar con el caballo añadiendo un "¿Entiendes?" al final de cada puta frase.

Así que Albert le pone ganas y se va con el caballo a arar un terreno con más agujeros que la cara de Jordi González. El pueblo entero, que tiene una vida muy ociosa, va a contemplar el espectáculo y a animar a Albert mientras el casero desmoraliza al padre. Que digo yo, si todo el pueblo es tan amigo de esta feliz familia, ¡¿por qué no les dejáis un caballo en condiciones para que siembren y no les quiten la granja, hijos de puta?! El caso es que se pone a llover y por milagros de la lógica (sí, amigos, el agua ablanda la tierra) Albert se pasa 10 horas arando todo el terreno. Después plantan lechugas mágicas que crecen en una tarde y pagan al casero. Pero, aunque la película podría acabar aquí, llega el diluvio universal y se carga todo el sembrado. Así que estamos como hace un rato, todos tristes porque les desahucian. Y, además, estalla la Guerra. Ante este panorama tan deprimente, al padre no se le ocurre otra cosa que llevarse al caballo a escondidas y vendérselo a los soldados que parten a la batalla. Todo esto hace que Albert se suicide enfade con su padre e intente alistarse. Pero es menor de edad y no puede. Aún así lo asimila, y se da cuenta de que el caballo va a estar bien porque se lo lleva ¡Loki! Tom Hiddleston, que es lo mejor de toda la película.

Bueno, pues ya hemos acabado el primer "capítulo" y la peli se convierte en un Love Actually con Caballos en el que se van cruzando historias cuya unión es nuestro amigo Joey. Cabe destacar que en el mundo de War Horse pasa como en los juegos de Pokémon, la meteorología es aleatoria y cambia al segundo cuando caminas, por lo que tan pronto hace sol como se pone a llover o a granizar. Algo absurdo y cutre que, junto a la iluminación increíblemente artificial, ofrece una bella estampa fotográfica pero elimina la poca credibilidad de la película.


A partir de aquí yo cambiaría el título de la película y la llamaría "El Caballo Embrujado" o "La Maldición del Caballo" porque Joey va pasando por diferentes dueños que, de una manera u otra, acaban muriendo. Todos. Yo creo que Albert tenía conocimientos sobre las maldiciones gitanas y maldijo al caballo dándole un pañuelo de no se qué bandera de África. Bueno, el caso es que, como he dicho, el caballo se va con Loki un general británico. Como es lógico en tiempos de guerra, los soldados se entretienen haciendo carreras con los caballos y dibujando. SHERLOCK HOLMES. Y, por eso, cuando llega la hora de atacar a los alemanes y de matarlos, todos ponen mala cara porque les asusta y no les gusta matar seres humanos. Pues no haberos alistado, idiotas. Y aquí tiene lugar otro de los momentos ridículos de la película: ¿cómo no van a matar a Loki Tom Hiddleston, si están atacando a un campamento alemán que está JUNTO A UN BOSQUE? ¿Pero qué mierda de táctica es esa? Todos los ingleses superflipaos porque son unos estrategas cojonudos y saben cuándo atacar por sorpresa por unos campos de trigo. Tanta observación y tanta tontería y ¿no se dan cuenta de que en el bosque que hay a dos metros del campamento alemán puede haber, no sé, algún tipo de defensa? Conclusión: Loki muere y la peli vuelve a ser un rollo, y vemos una imagen maravillosa de un campo con 100 caballos muertos. Olé tus huevos Spielberg.

Los alemanes se quedan con Joey que es inmortal  y se lo llevan a la batalla. Joey resulta que se ha enamorado de un ¿caballo?, ¿yegua?, ¿persona disfrazada?  y le ayuda todo el rato haciendo cosas propias de seres humanos. Vamos, que solo le falta hablar, y nos encontraríamos con la versión equina de Los Buddies. La parte de los alemanes no aporta nada, exceptuando que matan a los dos chavales que cuidan de Joey.

Luego, se encuentra el caballo una niña francesa con un desorden mental grave abuelo muy majo y bueno que le deja quedarse con Joey. Aprovecho para hacer otro apunte acerca del mundo de War Horse: además de los microclimas cada 20 metros, en War Horse da igual de qué nacionalidad seas, alemán, francés, polaco, ruso..., vas a hablar un perfecto inglés pero con el acento estereotípico de tu país. Da igual que estén hablando dos franceses, que van a hablar inglés pronunciando mucho las "g" y las "s". Realismo a tope, sí señor. Prosigamos.
A la niña le quitan el caballo pero, ¡ahí va!, ¡la cría no muere! Parece que, a pesar de todo, el caballo no está maldito. Pues no, al final de la peli nos sueltan que ha muerto, así porque sí. Con lo cual, el jamelgo de la muerte pasa a manos de franco-alemanes (no sé muy bien lo que son porque tienen una mezcla de acentos rarísima). Joey, que ha adquirido la fuerza de un Dios, aguanta en medio de la guerra viendo cómo muere su amado amigo caballo/yegua/persona disfrazada. Hasta que se enreda en unos alambres de espino.


Se me ha pasado decir que por ahí en medio se veía que Albert se había alistado y estaba luchando dándolo todo con su amigo el retrasado. Pero cuando llegan a una base enemiga las defensas se activan y el humo tóxico les envuelve, matando a su amigo y dejando ¿ciego? a Albert.

Volvemos con el caballo y con la escena que destruye por completo la película, escupe encima de los espectadores y termina de hundir el mediocre guion del film. Joey está atrapado entre una trinchera inglesa y otra alemana. Un inglés y un alemán salen a ayudar al corcel al medio del campo de batalla. Hasta aquí parece un chiste ¿verdad? Pues lo es. El inglés y el alemán liberan a Joey hablando como dos amigos de las mujeres alemanas y de lo divertido que es estar en la guerra. Echan a cara o cruz quién se queda con el caballo (sorpresa, gana el inglés) y se despiden como si nada. Me niego a comentar nada de esto. Es simplemente ridículo. Ridículo. ¡Mierda de escena sin sentido sentimentaloide y estúpida llena de tópicos asquerosos y cutres que son un insulto al espectador!

Y al final llevan a Joey al campamento donde están curando a Albert. Van a matar a Joey, sabe dios por qué, pero Albert hace el búho y recupera a su amado caballo en el final más previsible y estúpido que he visto en años. La guerra acaba, y Albert y Joey vuelven a casa donde le esperan sus padres con un bello contraluz del... ¿Eso es el atardecer o es que están prendiendo fuego a los sembrados? Me da igual, huí de la sala antes de vomitar arcoiris.

Y esto es War Horse. Reconozco que no he sido imparcial y que me he centrado especialmente en el guion, porque es lo que destroza la película. Spielberg dirige bien y la fotografía es muy bella y esa mierda. Las interpretaciones no son la crème de la crème, pero están bien. Lo que pasa es que a la película le sobra una hora, y está visto que sin un buen guion no se pueden hacer milagros. Pero, como veréis, he sido considerado y maduro y no he incluido ningún chiste acerca de Zoofilia, porque no es mi estilo.
En conclusión: podría haber sido peor, podría haber sido un musical. ¿Cómo? ¿Que está basada en un musical de Broadway? Cojonudo. ¿Pero en el musical Albert el zoófilo se tiraba a Joey como es debido, o es como en la peli que lo das por hecho DESDE QUE EMPIEZA?


Valoración: 3/10
(Y gracias)



(Rewind es rebobinar)